19 consejos para ahorrar energía durante el invierno para propietarios de vivienda
Cambios pequeños a tu termostato, sistema de calefacción y eficiencia en el hogar pueden tener un impacto importante. No tienes que hacer todos los cambios al mismo tiempo. Empieza con tu sistema de calefacción y las áreas en las que tu casa podría estar perdiendo calor, luego trabaja en los hábitos cotidianos pequeños que pueden ayudarte a reducir el consumo general de electricidad.
Obtén más eficiencia de tu sistema de calefacción
1. Baja el termostato. Bajar tu termostato termostato mientras estás dormido o fuera de la casa puede ayudarte a reducir los costos de calefacción. Prueba un experimento con tu familia para ver cuántos grados puedes reducir la temperatura sin afectar su comodidad.
2. Actualiza tu termostato. Un termostato programable te dejará personalizar tu horario de calefacción para ahorrar dinero, mientras que un termostato inteligente te da más opciones de ahorro energético y te permite controlar tu sistema de calefacción y aire acondicionado desde cualquier lugar a través de tu teléfono inteligente. Además, cambiar tu termostato a termostato inteligente ENERGY STAR puede ahorrarte aproximadamente un 8 % en las facturas de calefacción y aire acondicionado.2
3. Programa una afinación de tu sistema de calefacción y aire acondicionado. Llama a un profesional para asegurarte de que tu sistema de calefacción está funcionando bien y de la forma más eficiente posible.
4. Revisa tus filtros del sistema de aire acondicionado y calefacción. Limpia o cambia los filtros de aire regularmente para mantener un flujo de aire adecuado y para que tu sistema de calefacción y aire acondicionado funcione de manera eficiente. También debes asegurarte de usar los filtros adecuados para tu sistema.
5. No bloquees los conductos de ventilación. Asegúrate de que los conductos de ventilación no estén bloqueados por los muebles. Despejar el espacio alrededor de los conductos de ventilación ayudará a mejorar circulación del aire caliente.
6. Revierte la dirección de tus ventiladores de techo. Cambia la dirección de tus ventiladores para que giren en dirección de las manecillas del reloj y opéralos a velocidad baja. En lugar de crear un flujo de aire que te haga sentir más fresco, tu ventilador empujará el aire caliente hacia abajo, lo que hará que te sientas más caliente.
Sella las fugas de aire y mejora el aislamiento
El aislamiento insuficiente y las fugas de aire pueden permitir que el aire caliente se escape, lo que causa que tu sistema tenga que estar encendido por más tiempo para mantener tu casa cómoda. ENERGY STAR estima que los propietarios de vivienda pueden ahorrar un promedio de 15 % en los costos de calefacción y aire acondicionado al sellar sus hogares y agregar aislamiento en las áreas recomendadas.3
7. Revisa el aislamiento de tu hogar. El buen aislamiento te ayuda a que te sientas cómodo todo el año. Uno de los lugares más importantes para tener aislamiento es tu ático. En el invierno, el aislamiento apropiado en el suelo del ático evita que el aire caliente suba y se escape por la parte superior de tu casa.
8. Sella las fugas de aire alrededor de ventanas y puertas. Si sospechas que tus ventanas o puertas están causando la corriente, trata de instalar burletes o remplazar sellos. Prueba los sellos con este truco: pon un billete de un dólar entre la puerta o la ventana y el sello, y ciérrala. Si puedes tirar del dólar fácilmente, es hora de remplazar el sello.
9. Coloca aislamiento en los tomacorrientes. ¿Hay corriente de aire frío alrededor de los tomacorrientes? Compra cubiertas de espuma baratas para las juntas en tu ferretería local e instálalas para detener las corrientes de aire.
10. Evita calentar espacios que no tengan aislamiento. No te tomes la molestia de calentar lugares como cocheras, espacios de acceso bajo la vivienda u otras áreas sin aislamiento. Estas habitaciones no necesitan calor la mayoría del tiempo y pierden el calor mucho más rápido sin aislamiento.
11. Mantén cerrada la puerta de tu garaje. Si tienes un garaje adjunto, mantén la puerta cerrada para evitar la entrada de aire frío y conservar el calor en la pared de tu casa que colinda con el garaje.
12. Cierra el tiro de tu chimenea. Las chimeneas nos mantienen calientitos y a gusto durante esta temporada del año, pero recuerda cerrar el tiro cuando hayas terminado de usarla para evitar que se escape el aire caliente y para que no entren las corrientes de aire frío.
13. Usa la luz del sol para calentar tu casa. Abre las cortinas cuando el sol esté brillando para calentar tu hogar durante el día y ciérralas en la noche para tener más aislamiento.
Reduce el consumo de energía al calentar agua y lavar la ropa
14. Ajusta la temperatura del calentador de agua. La temperatura recomendada para la mayoría de los calentadores de agua es 120 °F. Si tu calentador de agua está a una temperatura muy caliente, no solo desperdiciará energía, sino que además puede ser un riesgo de seguridad.
15. Coloca aislamiento en tu calentador de agua y las tuberías. Cubrir el tanque de tu calentador de agua con una manta aislante es especialmente importante si está instalado en un área de la casa, como un ático o una cochera que no tiene aislamiento. Colocar aislamiento en secciones accesibles de las tuberías de agua caliente es otra modificación fácil que puedes hacer por tu cuenta y que te ahorrará un poco de energía.
16. Consume menos energía en el cuarto de lavandería. Lavar ropa puede consumir mucha energía. La lavadora y la secadora usan energía para funcionar, pero también usan calor. Para reducir los costos, trata de usar estos electrodomésticos y sus elementos de calor lo menos posible. Lava y seca cargas completas y trata de lavar lo más posible con agua fría. Si puedes, cuelga la ropa para secarla. Esto también ahorrará energía y reducirá el desgaste de tu ropa.
Reduce el desperdicio de electricidad diaria
17. Usa iluminación energéticamente eficiente. Los productos de iluminación LED certificados ENERGY STAR consumen 75 % menos energía y duran 25 veces más que los focos incandescentes.4 Asegúrate de apagar las luces cuando salgas de una habitación.
18. Desenchufa el equipo electrónico que no uses. Los dispositivos pueden seguir consumiendo electricidad cuando están apagados y sin realizar sus funciones primarias. Según el Laboratorio Berkeley, la electricidad en modo de espera normalmente representa entre el 5 y 10 % del consumo de electricidad de un hogar.5 Usa protectores contra sobrecargas para apagar fácilmente los dispositivos electrónicos completamente y evitar que consuman electricidad en modo de espera.
19. Revisa las configuraciones de tu refrigerador y los sellos de las puertas. ¿Está tu refrigerador programado a la temperatura correcta? Si está demasiado frío, podría costarte dinero. Busca la información del fabricante para saber las temperaturas recomendadas. Además, asegúrate de que la puerta del refrigerador no deje escapar el aire frío y haga que tu refrigerador trabaje más duro. Para esto, también puedes hacer la prueba del dólar para el sello.